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Bebés de 6 a 12 meses
¡3 cuotas sin interés!
“La calidad es muy buena, se nota que están bien pensados para el desarrollo del bebé.”— Samanta.


El Espejo Montessori con Barral acompaña al bebé desde sus primeros meses en el descubrimiento de su cuerpo y el desarrollo del movimiento autónomo. En una primera etapa, el espejo invita a observarse, registrar sus movimientos y comenzar a construir una primera conciencia corporal. Con el tiempo, el mismo material evoluciona: el barral se convierte en un punto de apoyo para incorporarse, ponerse de pie y explorar el equilibrio de forma natural.
El Espejo Montessori con Barral acompaña al bebé desde sus primeros meses en el descubrimiento de su cuerpo y el desarrollo del movimiento autónomo. En una primera etapa, el espejo invita a observarse, registrar sus movimientos y comenzar a construir una primera conciencia corporal. Con el tiempo, el mismo material evoluciona: el barral se convierte en un punto de apoyo para incorporarse, ponerse de pie y explorar el equilibrio de forma natural.
El Espejo Montessori con Barral acompaña al bebé desde sus primeros meses en el descubrimiento de su cuerpo y el desarrollo del movimiento autónomo.
En una primera etapa, el espejo invita a observarse, registrar sus movimientos y comenzar a construir una primera conciencia corporal. Con el tiempo, el mismo material evoluciona: el barral se convierte en un punto de apoyo para incorporarse, ponerse de pie y explorar el equilibrio de forma natural.
Este material favorece la coordinación, el equilibrio y la confianza en los propios movimientos, acompañando transiciones como girar, sentarse, arrodillarse y ponerse de pie de forma progresiva y respetuosa. Su diseño simple y estable responde a los principios Montessori: funcionalidad, autonomía y ausencia de estímulos innecesarios.
Ideal para espacios preparados, salas de juego o habitaciones infantiles, invita a la exploración libre, al autoconocimiento y al movimiento consciente.
Desde los primeros meses hasta los 18 meses
aproximadamente
En una primera etapa se utiliza a nivel del suelo, sin necesidad de fijarlo, acompañando el tummy time y la observación del propio movimiento. Más adelante, el barral permite incorporarse, ponerse de pie y explorar el equilibrio.
¿A qué edad lo presento? Podés ofrecer el espejo desde los primeros meses de vida. En una primera etapa se coloca a nivel del suelo, permitiendo que el bebé observe sus movimientos y comience a reconocer su cuerpo. A medida que crece, el mismo material acompaña nuevas etapas: primero al sentarse, luego al incorporarse y finalmente al ponerse de pie utilizando el barral como apoyo.
¿Cómo sé en qué etapa está?
¿Qué hago si lo ignora?